María Lucía es una pescadora artesanal, lujadora y estudiante que lucha por crear un espacio de respeto e igualdad para las mujeres en Tárcoles.

Cinco kilómetros más allá del Río Grande de Tárcoles existe una comunidad que ha logrado mantener su identidad cultural y productiva a lo largo de 50 años de pesca artesanal.  Me tomó poco tiempo entender por qué éstas familias escogieron este lugar. Independencia laboral, seguridad alimentaria y una vida frente al mar son algunas de las razones por las cuales Tárcoles llegó a ser el hogar para muchas familias.

Pero la seguridad que este lugar ofreció para su población está siendo amenazada por la contaminación del Golfo, la sobreexplotación de los recursos marino-pesqueros y la competencia por el acceso a estos recursos entre la pesca industrial camaronera y la pesca artesanal.

La comunidad ha respondido a estas amenazas de una forma organizada durante muchos  años.  Existen organizaciones como la Cooperativa de Tárcoles, la cual se encarga de proveer a los pescadores con suministros como gasolina y hielo, y de recibir el producto, limpiarlo y  prepararlo para la venta.

En los últimos años, CoopeTárcoles se ha convertido en ejemplo a nivel mundial por su lucha para lograr un Área Marina de Pesca Responsable, un área marina reservada para la pesca artesanal en pequeña escala.

Es por eso que no ha sufrido la misma conclusión de tantas comunidades de pesca artesanal en el país: desaparecer y ser absorbido por grandes desarrollos turísticos en las costas. A este esfuerzo, para mantener la identidad cultural de la comunidad, se suman personas como María, una joven estudiante, pescadora y lujadora artesanal (lujar: arte de desenredar y reordenar las líneas pesqueras).

María no es representativa de las mujeres jóvenes en Tárcoles. Cómo ella lo menciona, en la comunidad se ve la pesca como algo de hombres y una mujer que sale a pescar puede ser considerada marimacha. María menciona que de su clase del colegio sólo tres pescan, los demás son hombres. “A todos les gusta mucho porque también la plata que nos ganamos es la plata que usamos para comprar todo lo del cole”.

María espera  ingresar al INA y que le den “la posibilidad de poder entrar a la cooperativa y ya empezar a trabajar.” Sin embargo, aún como pescadora artesanal, María representa una minoría. Su aspiración a “tener un título en mano y no solamente depender de la pesca” es algo que usualmente sólo se refleja en los hombres.

Sólo un 11% de las mujeres en Tárcoles ambiciona  a tener una profesión y sólo un 5% se propone estudiar. Más preocupante es el hecho de que 70% de las entrevistadas no pudieron responder la pregunta sobre sus sueños a futuro.

Las mujeres en Tárcoles dicen no sentirse escuchadas ni  tomadas en cuenta en  espacios de toma de decisión relevantes. Estos sentimientos no son exclusivos a Tárcoles, sino son un  reflejo de muchas comunidades a lo largo y ancho  del país que, al no tomar en cuenta el conocimiento de las mujeres y su participación en el ámbito económico, crean problemas de autoestima y dependencia.

Con la desaparición de los recursos marinos debido a la sobreexplotación a nivel mundial, es importante crear conciencia e impulsar legislación para lograr un  desarrollo sostenible  en  la zona y que apoyen el desarrollo personal y profesional de toda su población – mujeres y hombres. Porque como nos dice María, “no solamente el hombre tiene derecho a trabajar.”

Entre todo y todo, para María, Tárcoles sigue siendo un lugar ideal para vivir. “Para mí la pesca artesanal es muy importante, realmente. Me gustaría que el turismo conociera qué es pescar así.”

Iniciativas locales

El Consorcio por la Mar es una iniciativa que nace dentro de la comunidad de Tárcoles para facilitar tours de pesca y que la gente pueda entender el concepto de pesca sostenible y su importancia para el futuro del producto pesquero. Para más información sobre los tours de pesca artesanal en CoopeTárcoles, visite http://www.consorcioporlamar.com/paquetes.html

Referencias

https://faocr.wordpress.com/2012/10/05/fao-garantizar-los-derechos-de-la-mujer-rural-es-requisito-previo-para-la-seguridad-alimentaria/

 

Share This: