En un día normal, Andy podría ser vista comiendo mermelada con el dedo meñique mientras atraviesa la avenida central. Pero esta de aquí es una Andy diferente, un personaje creado por tres amigas, desde una fuerza creativa que sólo es posible cuando la complicidad es más grande que la mirada individual.

Esa complicidad, enraizada entre lo voluntario y lo contingente, constituye un lugar de acción. No es neutral, no es apolítica, no es pasiva. Da pie a una observación guiada, pues ostenta el poder de dirigir la mirada del espectador. Contiene dentro de sí una narrativa, flujos y pulsiones internas, que se manifiestan a través de las imágenes con un irremediable velo de ficción.

A pesar de que estas fotografías no nacieron de una larga y planificada reflexión (sino más bien del placer creativo), sí la suscitaron posteriormente, inscribiéndose sobre todo en un debate de género. Porque una vez que la imagen queda, las personas involucradas se convierten en espectadoras de su propia obra, haciendo un trato de interrogación con lo que han cimentado.  

Específicamente para las mujeres que formulan discurso a través de imágenes, existe una suerte de desdoblamiento constante entre ceder ante los cánones de belleza o resistirse a ellos. El modelaje, la fotografía y el maquillaje, no residen per se en la premisa de la superficialidad, el capitalismo y la misoginia: como productos culturales, alimentan o discuten los pilares en los que la sociedad se sostiene.

La femineidad se extiende en una gran gama de tonos, accesibles entre la estricta binariedad y la rebeldía. Andy, no se escapa de esa disputa, mucho menos en estas fotos. Se contonea entre la dulzura y la sensualidad, se permite el erotismo y se expone a la mirada ajena.

Permeada por diversos condicionamientos, explora su propia identidad mientras recibe intervención ajena, a partir de lo que sus amigas ven en ella. De esto se sustrae una consecuencia natural: estas imágenes no pretenden ser un manifiesto, sino más bien un dejarse ser.


Modelo: Andrea Calvo Méndez
Fotografía y styling por Naza Quirós Gamboa
MUA por Eva González Montero

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