Escribo esto con la idea de que usted como lector encontró este libro en la misma casa donde lo dejé. Asumo que entró por la señal que dejé en la puerta. En este libro dejo todo lo que he aprendido sobre recolectar comida, a comer como he comido en estos últimos meses.

Desde ya advierto que en el cuarto del fondo a la izquierda después de la vieja cocina, se encuentran los criaderos de cucarachas, en cajones grandes de plástico, los Tupper. Nunca deje los cajones abiertos, no quiere un desastre así en su futura casa.

La dieta es muy parecida a la vieja. Nada más es de cambiar todo lo que usted comía antes por paloma, rata y cucaracha, todo frito. Hay una caja de semillas junto a una red, esas son para atraer y atrapar palomas respectivamente. El olor a paloma nunca se va a ir, y siempre va a encontrar plumas, hay para tirar al techo, como dicen, benditos en abundancia.

Hay dos tanques que recolectan el agua caída en cada vertiente del techo, conectamos el flujo de la canoa con unos tanques y ambas salidas tienen un filtro contra sedimentos pesados. Un pequeño detalle es que el agua siempre va a saber a tierra.

Y ya de una dicho, arriba hay dos cuartos y un baño, el baño es inútil y lo llenamos de cosas que pensamos que podrían adquirir valor o utilidad en el futuro, hasta el momento es un cuarto de varas inútiles. Y ambos cuartos, que almacenan agua y comida en cada uno respectivamente. El patio era nuestro lugar de trabajo y cocina, ahí se desplumamos y cocinamos las palomas.  

Espero que logre encontrar un hogar como lo hicimos nosotros, espero que logre alimentarse así de simple como lo hicimos nosotros, y vivir así de cómodo como dormimos nosotros. Migramos buscando otro sueño, pero de aquí ya el hambre no nos iba a sacar. Ni tampoco lo sacará a usted, o ustedes, nuevos habitantes.

En este libro pequeño va a encontrar explicaciones sobre cómo criar cucarachas y atrapar palomas y ratas. Tenía un libro aparte para mis sentimientos, pero terminé escribiendo todo en el mismo //por error//. Lamento que se tope con tantos detalles innecesarios, sé que son inútiles para su supervivencia y tal vez no lo muevan ni un poco. Pero ahí quedaron, ya que, en caso de que también esté interesado sobre cómo llorar en silencio.

Esto sólo es un espacio que dejé al inicio del cuaderno para una introducción. De acá en adelante todo está un poco desastroso, desordenado. Además de necesitar un espacio para mis sentimientos, siempre tuve esta idea de enseñar a través de la lectura todo lo nuevo que aprendí sobre comer en una ciudad. Nunca me decidí si quería hacer un manual o un diario, terminé en un desastre y la mayoría consiste en mis quejas. Qué pena. Qué bueno que nunca nos vamos a conocer.

Todos los noticieros en el mundo anunciaban alarmados, con una gravedad del tamaño de una guerra mundial, al parecer un añublo bacterial empezó a propagarse en los cultivos de arroz situados por los ríos Yangtsé y Amarillo. Más de la mitad de los cultivos de arroz en China se vieron afectados por esta bacteria. Sí, China, el mayor productor de arroz en el mundo, por mucho. La Unión Europea, Estados Unidos y otros mayores exportadores de alimento decidieron vender casi toda su exportación a China para aliviar lo más que se podía la hambruna. La crisis alimentaria en el mundo es algo que se veía venir desde hace ya décadas. Pensábamos que el avance sería más paulatino, lento y gradual. Una bacteria nos mostró que esto podía ocurrir en poco tiempo y en todo el mundo.

Los importadores de comida en el país intentaron de todo. Llegaron a pagar enormes sobreprecios por desviar cargamentos antes dirigidos hacia China, para poder aliviar a las masas en la región, sobretodo el Gran Área Metropolitana. A las “masas” con dinero, quise decir, la comida en sobreprecio sólo llegó a venderse a mayor sobreprecio. Fue cuestión de tiempo y lógica darse cuenta que la comida importada jamás sería para todos. La selección de quienes comerían sería el viejo capitalismo de siempre, comen desde las clases más altas hacia abajo, hasta donde alcance y se agote.

Las principales compañías dueñas de las cadenas de distribución de alimentos anuncian por los principales medios de comunicación que tienen cerca de tres meses de comida para toda la población capaz de pagar sus alimentos. También anuncian sus compras masivas de tierras cerca de las principales poblaciones afuera de la GAM y la importación de tractores para el cultivo. Ofrecen empleo a la población de la GAM que llegue deseoso de trabajar para ellos, la paga siendo una miseria de dinero y comida, por supuesto. Compraron enormes cantidades de semillas de frijoles, rábano, lechuga, espinaca, remolacha, y pepino. Todos son cultivos que se cosechan en menos de tres meses, sería buena idea si no se escuchara parecido a las primeras formas de esclavitud, con la diferencia que ya no se alaban a semi-dioses o reyes, si no a dueños de compañías.

Muchos han salido de sus casas para no volver, la mayoría se mueven hacia a los pueblos fuera de la GAM, van aceptar el trabajo que ofrecen las compañías allá. Otros se han mudado con la idea de que pueden habitar, sembrar y comer en el interior del país sin ser molestados. También está una enorme comunidad que empieza a actuar con la idea de que en la ciudad abunda la comida, comida antes sin apreciar, entre esos, nosotros.

¿Por qué estoy tan preparado? ¿Cómo es que tengo criaderos de cucas, comida, agua, redes y hasta tanques con filtros de alto rendimiento recolectando de la lluvia? Primero que todo, soy paranoico, después de eso soy supervivencialista. En los tiempos de mayor paz, yo soñaba con hambre. En tiempos de mayor tranquilidad, yo soñaba con sed. Lo que más me tranquilizaba, mucho más de prepárame para mi futuro profesional, era preparar mi hogar para una catástrofe. Compraba tanques de agua, reservas de comida, desde siempre tuve un cuarto entero que iba llenando lentamente, llegaron a ser dos cuartos al día de hoy. Me molestaban mucho todos mis amigos y conocidos, siempre metía el tema del hambre y la futura crisis del hambre, ellos cambiaban el tema con algo más del presente, algo que nos hiciera reír probablemente. Yo terminaba creyéndome loco, haciendo caso y riendo también.

Nunca supe que quise hacer con mi vida, siempre me preocupaba por eso. Puedo decir que es mi único problema ya resuelto, ya no tengo que preocuparme por eso. No importa que quisiera ser en algún momento, ahora es imposible. Desde el día en el que el dinero no compró comida, el trabajo común es inútil, ¡adiós a la especialización! Es broma. No bromearía sobre eso. Al menos no en voz alta.

Recuerdo el primer día que salimos a atrapar palomas. Desde el primer intento fue un éxito, la forma más fácil de conseguir alimento. Me dio mucha calma la verdad. Cuestión de tirar maíz por ahí, las palomas llegan como locas y ¡BAM!, red. Entre dos se hace fácil, incluso recogemos el maíz que no comieron para otro intento. Volvimos a la casa, las desplumamos, las lavamos, desmenuzamos y luego las cocinamos con aceite y olores. Comimos paloma con arroz, el nuevo clásico en nuestras fiestas familiares.

A menudo hablamos sobre la posibilidad de abandonar el hogar y huir hacia las tierras desocupadas. Siempre terminamos hablando sobre las gravísimas consecuencias de fallar intentando asentarse en la intemperie, como una pérdida masiva en las cosechas y hambre en el grupo, por ejemplo. En algunos momentos es inevitable pensar en la posibilidad de trabajar para las compañías de alimento. Parecemos muy preparados pero no sabemos cómo se va a poner esta ciudad una vez empiece el hambre. Ellos me pasan callando, yo solo hablo de colapsos y catástrofes, ellos insisten en cantar, tocar música y fumar. Yo los trato de ilusos, ellos me tratan de paranoico, pero al final nada escala, nada malo sucede en la noche. Termino disfrutando la música y los puros.

No tenemos comida normal para mucho tiempo. Estamos acostumbrados pero hartos de la cucaracha y la paloma. Conseguir ratas se nos han hecho muy difícil, estamos pensando en criar ratas también pero no sabemos muy bien cómo. Tememos que se escapen y coman la comida almacenada. Estamos usando más agua de la que agarran techos y los tanques, gastando nuestras propias reservas. He estado súper triste pensando en mi esfuerzo de acumular todo esto en vano. Mis amigos tratan de exponerme su filosofía de que alguien podría ocupar la casa, los tanques y los criaderos. Algo muy inocente y optimista diría yo. Pero si hambre va a haber, la casa ahí va a estar, y tiene mucho sentido que alguien la habite si no voy a ser yo.

Hoy salimos por palomas como casi todos los días. Ya varios grupos de personas están empezando a usar redes para atrapar palomas. Hoy vimos a un grupo de gente ser asaltado de sus palomas, sus pertenencias y su red. Fácilmente pudimos haber sido nosotros. Empecé a proponer ideas para cambiar nuestras formas de atrapar palomas, ya en los parques estábamos demasiado expuestos a peligro, pero mis amigos sólo seguían diciendo que era una sobrerreacción de mi parte. Dicen que fue un asalto, que yo nunca había visto un asalto antes, que eran demasiado comunes. Sigo asustado, pero mientras haya más personas en los parques seguiremos yendo.

El asalto me puso a sobre pensar demasiado, algo muy clásico en mis días densos. Me puso a pensar en las luchas de poder antes de la crisis y en las luchas de poder ahora. Los viejos carteles de droga, el poder que buscaban obtener desde antes, y el poder que deben de estar adquiriendo en este exacto momento. Pienso en grupos de gente degenerada y sin empatía, organizándose, asaltando, consumiendo lo que puedan y abusando del trabajo ajeno. Yo no confiaba en el humano común aún cuando había “orden”. ¿Cómo es que puedo llegar a confiar ahora? Cierro los ojos para calmarme, y sólo tengo esta imagen mental de la puerta siendo derribada, alguien con hambre y desesperación detectando el humo de la carne que cocinamos. Entre todos las casas de la ciudad, sin duda encontrarían la nuestra.

*

Siempre trato de explicarles el posible peligro a ellos y porque deberíamos ser más cuidadosos con nuestros hábitos y ruido. Ellos dicen que yo cargo miedos y traumas de eventos que nunca me han sucedido. Dicen que temo cosas que he visto suceder sólo en mi imaginación y no de este mundo. Yo les insisto que están subestimando mucho al humano con hambre, y al humano sin mayor orden policial. Les digo que pongan atención en las noches, de vez en cuando se pueden oír uno o dos balazos, y cada cierto tiempo se puede escuchar una balacera y el claro sonido del combate. Ellos me dicen que en los barrios feos se escuchan más balaceras y violencia, y que aquí más bien se duerme tranquilo. Yo no sé si me mienten para calmarme, o lo que dicen es realmente cierto.

Ellos a veces me ven como paranoico y nada más. Me quieren, pero no me toman en serio. Insisten en que la mayoría de gente del mundo está ahora mismo como nosotros, todos tan salvajes e irracionales como nosotros. Dicen que no entiendo como confío en ellos y no puedo confiar en alguien allá afuera. Que no somos los únicos con deseo de paz, eso sería absurdo e imposible. Lo dicen con tanta seguridad que me gusta creer que es cierto. A veces creo que es la paranoia la que me va a mantener con vida, pero que grosero sería conmigo darme una vida con tan poca paz. No puedo distraerme del miedo.

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Esta es la parte en la que les explico cómo es este asunto de las cucas, pues, es necesario para mantener los encierros y crear nuevos. Aunque bueno, ustedes solo leen esto para aprender de cucas, ¿no? Da igual, todo es un asunto súper fácil, por algo hay cucarachas por todos lados.

Lo más recomendado para el encierro son cajas de plásticas, mejor si son Tupper. Las cajas de cartón ellas mismas se las comen y encuentran donde salir. Las cucarachas actúan mucho en colectivo, si se sale una se salen todas. Normalmente escalan y vuelan, por lo que tengo los bordes de las cajas untadas con vaselina, es la mejor solución, hay un tarro por ahí en la habitación. Si llegara acabarse la vaselina, se puede usar aceite de cocina, pero es más ineficiente y al poco tiempo hay que reaplicar el aceite por que las cucarachas van comiendo.

Ah si, la comida. Comen comida de perro, tengo bolsas entre la comida almacenada, y aprecian aportes vegetales. Pongo los cartones de huevo verticalmente para darles un espacio superficial, la colonia no crece si no hay un espacio denso donde desarrollarse. También recomiendo llenarlo de hojas al igual que los actuales encierros.

Les recuerdo que las cucarachas vuelan, y que las aladas son las adultas. Un grupo pequeño de cucarachas adultas se reproducen y comen mucho más rápido. Es mejor iniciar un encierro ya con cucarachas aladas. También, son las que ya están mejor para comer, ya grandes pues. Normalmente las freímos, a veces condimentadas.

Atrapar cucarachas que ven en la calle o en alcantarillas siempre es buena idea, incluso el ingreso de nuevas cucarachas hace comer del encierro una práctica más sostenible. Casi siempre cuando ven cucarachas rondar el área cerca de un hueco o zona húmeda es una indicación de sobrepoblación. Garantizo cucas en abundancia cuando vean algo así.


Las ilustraciones que acompañan este artículo fueron una obra original del artista Andrés Webb Villalobos. Puede conocer más de su trabajo en su cuenta de Instagram.

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