En el cuarto más alto de esta casa en el suburbio de Heredia, un televisor transmitía la final de 1996 entre Chicago Bulls y los ya extintos Seattle Supersonics. Los Bulls, liderados por Jordan, Scottie Pippen y Dennis Rodman −uno de los mejores equipos en pisar las arenas de la NBA−, se enfrentaron a otras leyendas como Shawn Kemp y Gary Payton. El piso del cuarto sirve como sala comunitaria y de entretenimiento, pues cuenta con varios sofás, un televisor y un balcón con una vista al resto de Heredia. En sus paredes hay cuadros de Bruce Lee, The Wolf Man y the Texas Chainsaw Massacre, por mencionar algunos. Al fondo del cuarto, se encuentra la batería de Niño Koi, utilizada para ensayos desde la época del colegio.

En el cuarto más alto de esta casa en el suburbio de Heredia, un televisor transmitía la final de 1996 entre Chicago Bulls y los ya extintos Seattle Supersonics. Los Bulls, liderados por Jordan, Scottie Pippen y Dennis Rodman −uno de los mejores equipos en pisar las arenas de la NBA−, se enfrentaron a otras leyendas como Shawn Kemp y Gary Payton. El piso del cuarto sirve como sala comunitaria y de entretenimiento, pues cuenta con varios sofás, un televisor y un balcón con una vista al resto de Heredia. En sus paredes hay cuadros de Bruce Lee, The Wolf Man y the Texas Chainsaw Massacre, por mencionar algunos. Al fondo del cuarto, se encuentra la batería de Niño Koi, utilizada para ensayos desde la época del colegio.

Desde que Niño Koi se formó, han ejecutado su música, presentaciones y demás gajes del oficio con implacable eficiencia.  Su música toma influencia sigilosa de la dinámica del post-punk, la abrasión del hardcore, y el saqueo de pedales del metal. Teniendo en cuenta todo eso, su regreso podría estar enfocado principalmente en la auto-expresión: “La idea con Niño Koi es volver a esta atención más centrada.”  

Al fondo, Kukoc entró en las finales y perforó triples consecutivos en los primeros tres minutos del segundo cuarto.  Aprovechando una falta por Shawn Kemp, Kukoc convirtió la situación en una extraña jugada de cuatro puntos. La casa de Chris Robinson −uno de los miembros de la banda y fanático de los deportes, especialmente de Los Angeles Lakers− ha servido como una sala de ensayo para la banda. El cuarto trae un montón de buenos recuerdos a la banda, pues se han reunido ahí desde la secundaria.

Sus miembros se asombran de cómo sus vidas han cambiado durante la pausa. Fede Salas es miembro consagrado de Ave Negra, Fabro Durán está haciendo lo suyo con Las Robertas y decidió casarse con su pareja (esta confesión no sólo era sorprendente para el entrevistador, sino también a sus miembros). Chris Robinson y Mau Fonseca permanecieron inactivos y se centraron en sus propios proyectos personales, no relacionados con la música.

Si bien sus vidas han cambiado, su creatividad, todavía intacta, tenía la difícil tarea de cualquier banda de rock instrumental: construir una narración en sus canciones y lograr un efecto en el oyente. “Nos gusta la idea de ambigüedad. A veces tenemos una estructura y una narrativa planeada pero me gustaría saber qué es gente que se siente cuando nos escucharon. Y si no encaja con nuestra idea, no importa, lo que realmente nace en el oyente es más interesante para nosotros como músicos ” afirman Chris y Mauricio.  

El regreso de cualquier banda está, en su mayoría, justificado por las motivaciones de volver a grabar nuevo material.  Sin embargo, “grabaciones de estudio apropiadas no tenemos aún, pero trabajamos en nuestras ideas personales todo el tiempo. Ha sido un poco raro, hemos estado hablando entre sí, diciendo: “Mae, no hemos escrito nada, tenemos que escribir algo”. Pero nos juntamos hace un par de días y hay una gran cantidad de material de todos, así que esperamos preparar un álbum o EP pronto.”

La sobreprotección sobre su trabajo es parte de lo que los distingue de innumerables grupos de jóvenes que tienden a deleitarse con candidez caótica y cuidar precisamente nada. Esas bandas usualmente no encantan porque para empezar, nunca tuvieron ninguna creencia o concepto desde su fundación. Niño Koi quiere ser nada menos que una droga de entrada al arte y las ideas de transformación. Fiel a sus deseos más primarios, Niño Koi comienza a ofrecer, hasta el momento, la interpretación más simple de su sonido.


Créditos de vídeo:
Producción: BANGBANGBANG
Postproducción: Mamahilda films

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