Poder alejarse con el animé del mundo real y explorar un mundo de ideas nebulosas.

Suena como una pregunta que haría alguien desde fuera de nuestra esfera,  pero en realidad es una que me hago a mí mismo constantemente. No me interesa tanto por qué la gente en general ve anime, porque para eso hay tantas explicaciones como weaboos. Me cuestiono más bien por qué yo veo anime.

Poster de Penguin Drum

Poster de Penguindrum

¿Qué hace que gaste tanto tiempo de mi vida en ver animación específicamente japonesa? ¿Por qué no veo más películas? ¿Por qué no veo tanta animación occidental? ¿Cuál es el valor del anime como medio? Como con muchas de las preguntas personales, no tengo aun una respuesta completamente formada. Pero pretendo esbozar al menos las conclusiones a las que he llegado en el camino.

La primera respuesta suena como algo muy obvio, pero en realidad no lo es: los animes cuentan una historia. Sí, hay algunos que no, por lo que usualmente se les enfrasca en el género que conocemos como “slice of life”. No obstante, en la animación occidental las historias no tienen la misma prominencia que en Japón.

El problema, siento, es que aquí el medio animado se considera más como entretenimiento y menos como eso mismo: un medio. Yo crecí con Cartoon Network, Nickelodeon y Fox Kids. Muchos de los programas que pasaban los recuerdo con mucha nostalgia y cariño, pero porque me entretenían mucho, no porque sus historias me cautivaran o me pusieran a pensar. Todos eran episódicos: La vaca y el pollito, El laboratorio de Dexter, Bob Esponja, Rocket Power, Oye Arnold, Rugrats etc.

Algunos sí contaban una historia, muy larga, pero al menos no eran TAN episódicos. Me refiero a los de los comics: Spider-Man, Batman, X-Men. Sin embargo, los capítulos trataban de resolver el caso del enemigo de la semana, o de 2 semanas en caso de un “esta historia continuará”. De hecho, esa misma frase que tanto se usaba refleja lo común que era que las personas pensaran que la “historia” era la que transcurría durante el espacio de un capítulo y nada más.

Es como que al final de cada capítulo de un libro el autor pusiera “esta historia continuará”. Obviamente la historia continuará, porque eso es lo que se está haciendo, contando una historia al final. Pero no era algo tan obvio en un mundo de animación en el que lo usual era (y en mi opinión es) que no hubiera una historia de fondo, sino la de cada capítulo por separado.

Personajes de Cartoon Network

Personajes de Cartoon Network

La actualidad está viendo una clase de “boom” del medio animado occidental gracias a programas como Adventure Time, Regular Show y Gravity Falls y Ponies ;)… son varas. Todos estos tienen una historia de fondo, por lo que parecería que lo que digo se cae. Pero me parece que no es en ese sentido en que hablo aquí de historia.

Adventure Time es muy querido entre las audiencias por su creación de mundo. Las aventuras de Finn y Jake no ocurren en un lugar cualquiera, sino en un mundo definido, con un lore muy bien formado. De vez en cuando nos deleitan con un capítulo que nos da más conocimiento sobre Ooo y el pasado de sus habitantes.

A veces incluso la historia de Finn avanza, y lo vemos toparse con su padre o con el Lich. Y está muy bien, pero esta sigue sin ser la naturaleza del programa. Si uno se fija bien, un alto porcentaje de sus capítulos se dedican a una aventura específica que dura uno o dos capítulos. De fondo sigue cumpliendo el trabajo que hacían los programas de hace más de una década. Y no digo que eso esté mal, de ninguna manera.

Hay un acercamiento diferente al medio. Igual ocurre con Regular Show y hasta con Gravity Falls, del que ya vimos el final. En este último, así como en Adventure Time, se trata más de creación de mundo que de una historia en sí, que en realidad es bastante simple (los gemelos pasan un verano en Oregon que los hace acercarse más entre sí y a otras personas).

Paisaje de serie Adventure Time

Paisaje de serie Adventure Time

A la gente le encanta que la programación infantil emita ciertos mensajes que solo el público “maduro” pueda recibir. Mucha de la popularidad de los programas de que hablo es debida a eso. Igual ocurre con las películas de Pixar. Pero el medio animado occidental parece temeroso de dirigirse *únicamente* a una audiencia de más edad. Los que sí lo hacen son programas de sátira y comedia que siguen el mismo patrón de ser episódicos: Los Simpson, Bob’s Burgers, Family Guy…

Justo ahí me parece que radica la diferencia. La animación japonesa tomó un rumbo distinto, asumiendo las fortalezas de ser un medio audiovisual, no limitado a un único público o un único formato. Es así que actualmente hay una plétora de tipos de anime con mucha variedad tanto en historias como en públicos meta. Y por eso es que se permiten una historia. No una de fondo o de creación de mundo, sino una que sea el fin último del anime. Muy básico, pero muy importante.

Pero esta primera respuesta va de la mano de otra. Que los animes muestren historias, a diferencia de las animaciones en otras latitudes, no es razón suficiente para hacerme verlos. Después de todo, las películas y las series de televisión occidentales suelen contar historias. Más ahora, que estamos en otro supuesto “boom”: las series live action. ¿Hay algo en el medio animado, particularmente, que no tengan los actuados?

En mi opinión sí: libertad de expresión. Y no me refiero a la libertad de expresión como el derecho humano, sino al hecho de que permite expresar las ideas de maneras que serían imposibles de otra forma. En la animación no se está constreñido por las reglas de la física o causalidad. Puedo hacer que un personaje vuele, no para mostrar que vuela, sino para mostrar una idea detrás de su vuelo.

En el cine no es imposible, pero tampoco es tan fácil y no necesariamente se ve tan bien o es tan aceptado. Soy de la opinión que un anime tan conceptual como lo es Mawaru Penguindrum no podría ser replicado con actuaciones. Por eso mismo, porque es conceptual. Las palabras tienen mucho significado en él, pero las imágenes no se quedan atrás. Y mostrar esas imágenes es o muy dificil, o imposible, en el cine regular.

Las animaciones controlan totalmente el audio y lo visual que las conforman. Son, en otros términos, más maleables. Mucho más maleables. En este sentido es que creo que es más apta la animación para expresar ideas. Tal vez ideas más nebulosas, menos claras, ideas que requieran alejarse del “mundo real” para poder ser expresadas de mejor forma.

Penguin Drum

Animación en Penguindrum

Pero para amarrar las dos respuestas que he dado, debo mencionar una tercera. Y esta es la más natural de todas; la que ha surgido con el proceso: estar tanto en contacto con el medio, lo familiariza a uno con sus particularidades y su cultura interna. En un inicio no veía anime con ninguna de estas razones en mente.

Mis primeras incursiones en este mundo fueron por shounens. DBZ, Digimon, Ranma 1/2 (aunque podría no ser exactamente un shounen, pero con una estructura similar), Saint Seiya, etc. Ya en secundaria, aún seguían siendo los shounens lo que más me interesaba. Fueron los animes de Key los que me enseñaron que había más detrás del anime. Que había historias que contar, y que no se requerían 200+ capítulos para contarlas, sino solo 13 (o 24).

En adelante comencé a ver toda clase de animes, de todos los géneros posibles, y así es como se llega a estar realmente en contacto con el medio. Es esta familiarización lo que permite entender ciertas sutilezas en algunos de los animes que critican la fórmula, o la utilizan como plataforma para criticar otra cosa: Madoka Magica utilizando el Mahou Shoujo para criticar ciertas visiones de mundo que el género mismo refuerza. Gatchaman Crowds apoyándose en el Super Sentai para atacar problemas de la sociedad actual con respecto a la ética ciudadana. Revolutionary Girl Utena, que también utiliza el Mahou Shoujo para mostrar el lado absurdo de la sociedad machista y el coming of age de una mujer en ella.

Estos animes no resonarían tanto para uno si no se estuviera tan familiarizado con los tropos y los lugares comunes de los géneros a los que pertenecen. Es el conocerlos lo que le da más profundidad a la crítica que ejercen. Y eso lo hace a uno seguir amarrado al medio.

Madoka magica sayaka witch.

Madoka magica sayaka witch

¿Por qué entonces anime? Pues porque es el único tipo que ofrece constantemente un uso apropiado del medio audiovisual animado, a pesar de que está lejos de ser perfecto.

Espero mucho poder ver en un futuro que la animación occidental se aventure más en estos terrenos tan fructíferos. Ya se han visto casos, pero muy aislados: Anomalisa, del año pasado, igual que Fantastic Mr. Fox de hace unos años. Tal vez en algún punto se normalice. Mientras tanto, a seguir viendo anime.

 

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