La literatura creada por y para fans ofrece un sinfín de posibilidades para seguir interactuando con una historia que nos gusta.

¿Cuándo fue la última vez que, al terminar un libro o una película quedara tan “picado” que no podía esperar a la secuela y hubiera dado cualquier cosa porque alguien le dijera qué pasaba después? Probablemente para una secuela oficial hubiera tenido que esperar, al menos, unos meses.  Pero, para una imaginarse por su cuenta o con ayuda de alguien más no tenía más que ir a internet y escribir en Google el nombre de su texto y la palabra fanfiction.

Entonces Google le hubiese guiado a alguna página como fanfiction.net o archive of our own que son archivos multi-fandom.  En otras palabras, páginas diseñadas para publicar historias sobre cualquier medio/fuente que a partir de entonces pasan a formar parte de la comunidad (fandom) de esa fuente. Esta fuente, conocida como canon, es la base para los cuentos, poemas e incluso novelas que producen los mismos fans con el simple afán de seguir hablando e interactuando con este mundo ficcional.

La pregunta fundamental es por qué se escribe y se lee por fuera del canon: ¿Por qué un lector no se conforma con la información que le da? ¿Por qué busca más material en lugar de leer otras cosas? ¿Por qué los fans se obsesionan con dos personajes masculinos que son “claramente” heterosexuales y escriben sobre un romance homosexual entre ellos? ¿Por qué alguien se le ocurre escribir sobre ese universo alterno donde Harry Potter se cruzó con Star Trek y Harry es un capitán de Starfleet en lugar de un mago?

Carátulas de obras de Fan Fiction.

Carátulas de obras de Fan Fiction.

Las posibilidades del fanfiction son tan infinitas como las interpretaciones para un texto –y aquí uso texto como un medio susceptible de ser interpretado sin especificar si es una película, un libro, etc.–. Al enfrentarse a estos textos nacidos a partir de otros, muchos no saben qué pensar. Incluso entre los críticos hay quienes se enfocan en analizarlos desde un sólo punto de vista como qué tipo de personas los escriben o si el fanfiction es una buena herramienta para enseñar a escribir.

Pero es probable que la génesis del fenómeno se podría resumir en un simple “¿qué pasaría si…?” Entonces, un lector inconforme puede escribir una historia, publicarla de manera gratuita y esperar la reacción y comentarios de otros lectores inconformes. De la misma manera, un lector inconforme demasiado ansioso puede elegir leer esa historia en lugar de escribirla y estar de acuerdo con ese recién creado autor y su nueva versión.

Actualmente, el internet facilita esta interacción entre fans, pero los lectores inconformes han existido desde siempre. Si antes no había Internet, eso no iba a detenerlos. Críticos como Sheenagh Pugh (1) mencionan cómo no hay un acuerdo en un ejemplo concreto de los primeros fanfiction. Por ejemplo, Pugh menciona que la eventual creación de Lady Marion en las historias de Robin Hood parece un fanfiction y eventualmente se acepta como canon a partir de su constante mención entre los lectores.

No obstante, continúa Pugh, otros teóricos prefieren tomar como primer ejemplo las sociedades de fans de Sherlock Holmes, quienes siguieron escribiendo historias incluso después de que Arthur Conan Doyle dejó de hacerlo. Finalmente, otros se enfocan en los años 70,  cuando los fans de Star Trek hicieron circular volúmenes de revistas llenas de lo que hemos llamado fanfiction… Vemos cómo el patrón de los fans no depende del Internet, si no que vuelve sobre esa extraña necesidad; la atracción de cualquier por saber qué pasó después o qué hubiera pasado si (llene el espacio aquí)…

fan-fiction-holmes

Sin importar su origen histórico, el fanfiction parece inspirar, grosso modo, dos vertientes: el querer saber “más de” y el querer saber “más sobre” (2). En principio, saber “más de” es la pregunta al inicio de este artículo: cuando un lector no está conforme y quiere saber qué pasa después, o antes, y seguir con los mismos personajes o dentro de un mundo ficcional. Tomando como ejemplo a Harry Potter, podríamos tomar alguna secuela que desarrolle cómo Harry finalmente se casó con Ginny Weasley.

La diferencia entre “saber más de” y “saber más sobre” podría resumirse en que en lugar de pedir más material, se concentra en ese potencial de ciertos personajes secundarios o situaciones que no se desarrollaron completamente. Rápidamente podría pensar en una pequeña exploración el duelo de Luke Skywalker después de que mataron a sus tíos, dado que su reacción en la película podría retrasarse a un “detrás de cámaras” debido a la adrenalina del episodio IV de Star Wars.

Al final, el fanfiction no requiere que el autor sea perfecto, o sepa reglas gramaticales (u ortografía), sino que el canon encienda esa pequeña chispa de curiosidad. La inconformidad no sólo lo guiará por las interpretaciones, sino también por las reacciones como escribir un poco para descubrir que nunca se está sólo en medio de otros fans.

Referencias:

  1. Sheenagh Pugh. The Democratic Genre: Fan Fiction in a literary context. Glasgow: Seren Books.
  2. Sheenagh Pugh menciona en The Democratic Genre que la gente que escribe fanfiction se ve motivada ya sea porque quieren saber más (“more of”) de un material o más sobre él (“more from”) (p.19).

Imagen de portada: Fan Art de Orphan Black de Juan Apéstegui. Cortesía del autor para la publicación en este artículo. Todos los derechos reservados.
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