¿Qué tiene que ver el tema de género con la sostenibilidad? ¿Cómo podríamos mejorar la realidad diaria de la mitad de la población del planeta si lo trabajáramos como eje central?

Si se supone que esta columna debe ser sobre temas de sostenibilidad, ¿por qué estoy hablando de género? A nivel internacional, a través de la ONU se han definido 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS o SDGs por sus siglas en inglés), entre los cuales el objetivo número 5 es la Igualdad de Género.

Para entender el por qué este elemento está incluido en los ODS es importante recordar que el desarrollo sostenible tiene 3 componentes: el ambiental, el económico y el social. Mientras gran parte de la sociedad esté viviendo en condiciones de inequidad y desventaja, es imposible poder alcanzar la sostenibilidad.

Figura 1. Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Equidad de género - 01

Figura 2. Metas específicas bajo el ODS #5.

  • Poner fin a todas las formas de discriminación contra todas las mujeres y las niñas en todo el mundo.
  • Eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos publico y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación.
  • Eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina.
  • Reconocer y valorar los cuidados no remunerados y el trabajo doméstico no remunerado mediante la prestación de servicios públicos, la provisión de infraestructuras y la formulación de políticas de protección social, así como mediante la promoción de la responsabilidad compartida en el hogar y la familia, según proceda en cada país.
  • Garantizar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos de conformidad con el Programa de Acción de la conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la Plataforma de Acción de Beijing y los documentos finales de sus conferencias de examen.
  • Emprender reformas que otorguen a las mujeres el derecho a los recursos económicos en condiciones de igualdad, así como el acceso a la propiedad y al control de las tierras y otros bienes, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con las leyes nacionales.
  • Mejorar el uso de la tecnología instrumental, en particular la tecnología de la información y las comunicaciones, para promover el empoderamiento de la mujer
  • Aprobar y fortalecer políticas acertadas y leyes aplicables para promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas a todos los niveles.

 

 

En un país que se jacta por ser de los más felices y sostenibles del mundo, aún nos falta bastante trabajo que hacer para alcanzar el ODS #5. Algunos ejemplos:

  • Acoso. Anualmente se hacen unas 7000 denuncias en el país. Sume a ese dato el número de denuncias que no se hacen por miedo, pereza, desconocimiento, por la dificultad de poder interponerla (se requiere el nombre, cédula y hasta la dirección del agresor) o incluso por el trato que se recibe de las mismas figuras de autoridad ante quienes se debe presentar la denuncia (¿y cómo andaba vestida? ¿por qué andaba sola? ¿qué hacía ahí a esas horas? Claro, porque según ellos todas estas preguntas podrían supuestamente justificar una agresión y facilitan trasladar la culpa a la víctima).
  • Liderazgo y toma de decisiones. En general, por cada hombre en función pública, hay apenas 0.44 mujeres. Luego de las recientes elecciones municipales, de los 81 municipios del país, solamente el 13% serán liderados por alcaldesas. Las decisiones que se toman acerca de cómo ordenar, desarrollar y diseñar nuestra sociedad y entorno siguen siendo tomadas mayoritariamente por hombres.
  • Empleo y pobreza. Los índices de desempleo para las mujeres siguen siendo más altos que para los hombres. Cuando están empleadas, se dedican mayoritariamente al sector informal y a nivel nacional, siguen ganando un salario 28% menor que los hombres aunque se desempeñen en el mismo puesto, tengan la misma experiencia o competencias que ellos. Adicionalmente, son jefas de hogar el 40% de los hogares pobres del país.

Figura 3. Evidencia de la brecha de participación en el mercado laboral entre hombres y mujeres

Equidad de género - 03

Fuente: Política Nacional para la Igualdad y Equidad de Género

  • Violencia. En la última década, las denuncias por agresión doméstica aumentaron en casi un 70%. Esto puede significar o que existe más agresión, o que las mujeres se están atreviendo a denunciar más. Sea cual sea, las más de cien mil denuncias anuales siguen siendo algo sobre lo que debemos trabajar, y nos recuerdan que el trabajo no debe hacerse solamente con las mujeres sino también en la formación y educación de los hombres que las terminan agrediendo.

Figura 4. Tasa de personas asesinadas por sus parejas o exparejas por sexo

Figura4-Asesinatos (1)

Fuente: Política Nacional para la Igualdad y Equidad de Género

¿Qué se está haciendo? El país ha reportado una serie de avances en cuando a la implementación de políticas institucionales, reformas legales, financieras, etc. En la Política Nacional para la Igualdad y Equidad de Género con enfoque en la autonomía económica, participación política y cambio cultural, se pueden consultar los diversos avances y objetivos del país. Iniciativas como MenTe o la de Empresas por la Igualdad de Género también son de suma importancia porque evidencian que el tema de género no es solo responsabilidad del Estado.  

Figura 5. Compromisos del Estado

  • Profundizar los instrumentos de generación de evidencia científica sobre los datos y brechas de género en el uso del tiempo, que se traducen en la pérdida de competitividad económica de las mujeres y en barreras para aprovechar el talento femenino
  • Colocar en el centro de la política pública la corresponsabilidad social del cuido, como motor del cambio cultural, ampliando y diversificando sus alternativas.
  • Generar empleo con acciones afirmativas para las mujeres mediante alianza público-privadas.
  • Establecer un programa preferencial de generación de empleo dirigido principalmente a jóvenes, mujeres y personas con discapacidad.
  • Crear e implementar un sello de calidad para verificar y certificar la igualdad de género en las empresas e instituciones.
  • Garantizar la implementación efectiva de procesos de inspección en los lugares de trabajo.

¿Qué más se podría hacer? Algunos países en el mundo (ejemplos por aquí) están trabajando en asegurar espacios públicos sean más inclusivos y seguros para las mujeres. México, por ejemplo, ha enfocado sus esfuerzos hacia reducir el acoso en medios de transporte.

Figura 6. Campaña para reducir el acoso en medios de transporte en México

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Los esfuerzos también deben enfocarse en crear oportunidades de empleo, educación, participación y liderazgo para las mujeres, además de en adaptar la infraestructura y los servicios a sus necesidades.

Figura 7. Algunos elementos que podrían aplicarse para tener ciudades más inclusivas

Ciudades amigables con las mujeres

Son ciudades donde ellas:
  • Pueden acceder a salud, educación y servicios sociales
  • Pueden acceder a oportunidades laborales
  • Pueden acceder a servicios urbanos comprensivos y de buena calidad (como lo es transporte, hospedaje y seguridad).
  • Pueden acceder a mecanismos que les garanticen sus derechos en caso de ser violentados.
Son ciudades donde:
  • Los gobiernos locales toman en consideración todos los problemas de las mujeres y sus perspectivas a la hora de planear y tomar decisiones.
  • Las mujeres son motivadas a participar en todos los aspectos de la vida urbana y en equidad de condiciones con los hombres.

En definitiva, las ciudades amigables con las mujeres son aquellas donde los residentes de esa ciudad en particular pueden beneficiarse financiera, social y políticamente de las oportunidades presentadas ante ellas.

Más allá de un tema que se debe trabajar en aislamiento y por sí mismo, la equidad de género debe ser un eje transversal que se debe incorporar en todos los campos: educación, salud, transporte, infraestructura, diseño urbano, medio ambiente y economía.

Así que la próxima vez que vaya a desarrollar un proyecto, una política, un producto o un servicio nuevo pregúntese: ¿estoy incorporando la perspectiva de género en mi propuesta? ¿aporta al cumplimiento del ODS #5? Tal vez así descubra un gran potencial de innovación, mejora y re-enfoque de su trabajo hacia una sociedad más sostenible y equitativa.

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